Imprescindibles

Ya los había definido Bertolt Brecht y la historia da fe de ellos desde tiempos inmemoriales. Pero será siempre su deudora, porque, al final, nadie supo ni sabrá los nombres propios, los dolores y contenturas que han armado las vidas de esos hombres anónimos y gigantes en su entrega a los otros.

Pocas veces como por estos días me los he tropezado como parte de lo cotidiano, y ahora sí, con número de identidad, hijas que amar y casas que arreglar, los he conocido y estrechado sus manos con una gratitud y casi devoción que rebasan los márgenes del suceso personal para agradecerles que su diario existir me apuntalen también la confianza en el mejoramiento humano.

Son médicos que sin alharaca ni reclamos, llegan al amanecer luego de sortear guaguas y botellas, que se levantan hasta dos horas antes para estar bien a tiempo en el traslado de un paciente o acompañarle en una prueba difícil. Como lo más normal del mundo, llaman a las dos de la mañana para saber cómo sigue la enferma de cuidado; y cuando una averigua, estaban desde el teléfono instalado a dos cuadras porque ni teléfono particular tienen.

El profesionalismo, la ética y el auténtico humanismo que les acompañan, estoy segura les garantizaría los primeros peldaños en cualquier podio primer mundista. Y aquí siguen, contándote como lo más normal del mundo que pasaron el fin de semana luchando para poder llenar con pipa el tanque de su casa, donde no hay agua hace tres meses; el otro, que invirtió los dos día en tirar una placa para su maltrecha vivienda, y el de más allá, aunque su superior le había autorizado permanecer en casa por estar aquejado de fuerte migraña, fue de los primeros en aparecerse el domingo “para darle una vuelta a la sala.”

Aunque les acompañan sonoras categorías académicas y a más de uno le llaman profesor con reverencia, ninguno duda en trasladar él mismo al paciente en la silla de ruedas cuando está demorado el mensajero y tampoco ninguno se siente fuera de lugar yendo a buscar él mismo al laboratorio los resultados del análisis, o ajustando con la dietista detalles de cierto almuerzo.

Se me antojan hombres de luz estos médicos que no aparecen en los noticiarios y hacen cola como cualquier hijo de vecino, marcados con la misma y a veces mayor heroicidad que la de sus colegas destinados en otras latitudes. Les veo por salas y pasillos del hospital a cualquier hora, llevando su resplandor con la misma naturalidad con que la luciérnaga revolotea su barriguita iluminada. Pero su luz es la de los imprescindibles, la que no se lleva como lauro, sino para alumbrar el camino de los otros.

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12 pensamientos en “Imprescindibles

  1. Pingback: Bloguer@s cuban@s | Videoteca alternativa

  2. avatarYusbel Perez Perez

    Bello este tema tuyo vladia, creo qu es del gusto de todos, por eso hay tantos comentarios de amigos, y mensajes que llegan constantemente, creo que tambien hay un reflejo del quehacer de nuestros medicos en todos lados de este mundo, creo que mientras paises como EE.UU e Israel, se encargan de llevar el dolor y la muerte con soldados que visten el uniforme del desespero y la muerte para muchos en este mundo. Nuestro pais manda ejercitos de batas blancas a los oscuros rincones de este planeta a llevar la esperanza, la luz a devolverle la vida a quienes piensan que no les queda otra alternativa que esperar la furia de la muerte olvidados donde nadie se acurda de ellos, y hasta ahi llega una bata blanca cubana a devolverles la vida a mejorar la salud de los seres humanos olvidados.
    Gracias Vladia por lo bello que publicas.

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  3. avatarjesus montero

    me recuerdo el primero de mayo de este 2010, publicastes un articulo donde se ensalzaba el apoyo multitudinario del pueblo, sin embargo leyendo un articulo reciente de Esteban Morales Dominguez se comentaba que ese primero de mayo habia estado plagado de espacios en blanco donde faltaba mucha gente, ademas se habla en el mismo articulo de muchas personas que llegaban a la concentracion de la plaza y enseguida se marchaban para su casa… quien dice la verdad entonces??? cuanto apoyo verdadero existe??? se puede decir libremente yo no apoyo al gobierno de estes pais??? por que lo tengo que apoyar incondicionalmente??? y si no lo apoyo, por que me tengo que ir??? por que no se va a votacion universal??? por que se le tiene tanto miedo a esa consulta al pueblo??? “piensa el enano orgulloso que el mundo es su casa” … y piensan tontos muy parecidos entre si, que viven con la verdad en la mano, y que la razon la llevan en todo cuando prestan oidos sordos al clamor general….

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    Vladia contestó:

    Ay Montero! !tú y los fenicios! Poco te importa cuál sea el tema del post, apostaría a que a veces ni lo lees, tu asunto es marcar y marcar con la misma cantilena.

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  4. avatargilberto

    yo estaba una vez en el CRI del hospital Amejeiras, una persona entro en paro cardiaco, y en menos de 30 segundoa aparecio una legion de gente joven en ropa verde con equipos y caras serias pero relajadas, echaron mano de sus cosas, mencionaban palabras y codigos o claves que solo ellos comprendian.
    salvaron al paciente y desaparecieron.
    yo pense ese dia: “C… parecen angeles !”

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    Vladia contestó:

    gilberto: este comentario tuyo es lindo, me llegó hondo por lo auténtico; es un flash a un puñado de almas. Gracias

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