Archivo por días: 23 diciembre 2009

La Habana en las vísperas

Hasta el gato

Las calles son un hervidero de gentes que vienen y van, apuradas, tropezando y sonriendo.

Jabas de todas las formas, tamaños y colores andan en manos de los transeúntes. La gente se apresta a festejar en familia  la Noche Buena, celebración que, más allá de su connotación religiosa y también por ella, se ha mantenido anclada en las tradiciones de este pueblo.

Los que ahora salen del trabajo van más de prisa, intentando pescar algo en las tarimas ya arrasadas por quienes tuvieron la suerte de disponer de la mañana para sus compras. En medio del ajetreo se ve linda en las vísperas la ciudad atardecida. Al de allá, le sobresale del portafolios un penacho de lechugas que, por lo cabizbajas,  evidentemente le acompaña desde hace un buen rato; la de acá, casi no puede con la jaba cargada de yucas; un niñito aun de uniforme y su mamá hacen malabarismos llevando entre ambos una panetela cubierta de merengue rosa.

Cada cual quiere que su cena resulte un éxito; buscan los tomates más grandes, la fruta más hermosa, la mejor carne. Sabemos que hubo tiempos mejores para la economía, pero también peores; y las jabas cargadas hablan  de que, aun sin estar en la bonanza, tampoco nos consume la desolación.

Además, sé que lo más importante para los cubanos sigue siendo la familia. Por ella luchamos y en ella nos hemos refugiado muchas veces; cuando la soga apretó bien fuerte, allá por la década de los 90, los interminables apagones se hacían más llevaderos si a la luz de una chismosa conversábamos, hacíamos cuentos, juegos, chistes, compartiendo una tizana inventada quién sabe con qué yerbas.

Este 24 de diciembre no será de tizanas, aunque tampoco de champaña y caviar para muchos. Será, eso sí, de esa felicidad y satisfacción únicas que da el abrazarnos fuerte y saber que, como mosqueteros postmodernos, seguimos existiendo uno para todos y todos para uno. A usted que lee, llegue también mi abrazo.

Habrá libreta en el 2010

Libreta de abastecimiento

No sé por qué hasta ahora no se ha multiplicado la noticia, que aplacará la incertidumbre de unos cuantos: habrá libreta de abastecimiento el año que viene.

Lo ratificó la viceministra de Economía y Planificación, Magaly  Calvo, respondiendo a la interrogante de uno de los diputados, durante los debates de la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología que presencié, la pasada semana.

La  directiva aseguró que, con independencia de las medidas que liberaron este año la venta de chícharos y papas, y de la reducción de la cuota de sal,  la canasta básica para el 2010 se mantendrá, con los mismos productos que hasta el presente. Con respecto a la alimentación del cubano, subrayó el interés del país porque se produzca cada vez más, y especialmente en el sector agropecuario, a la vez que se trabaja por la sustitución de importaciones también en esta esfera.

Como parte del apoyo que recibe la agricultura para que mejor tribute a la mesa del cubano, Magaly señaló como novedad el suministro de recursos y utensilios para las labores en el campo: machetes, sogas, limas…; con miras a ello se prevé destinar más de cinco millones de pesos para las ventas de estos útiles  por el sistema de Comercio Interior.

Sobre este tema de la canasta básica ya había comentado en un post anterior, Asuntos de cucharón, y lo escuchado durante el debate de los diputados me ratifica que no son pocos los esfuerzos por garantizar estos productos, al punto que, del presupuesto, se planifican cerca de mil 979,6 millones de pesos para el subsidio de la canasta familiar normada, es decir, la diferencia entre el precio mayorista y lo que paga la población. Esta partida decrece casi ocho puntos porcentuales en relación con el año que ahora termina, pero sigue la garantía.

Por supuesto que no es para acomodarse y darse balance en un sillón. El escenario económico interno y externo es bien complejo, implicará restricciones, también para los gastos corrientes de la actividad presupuestada. El asunto es producir, ser eficientes, y sustituir importaciones, porque una de las cargas que gravita sobre el país es el de los pagos por los alimentos importados, cercanos a los mil 800 millones.   

PD Irregularidades en el funcionamiento de la plataforma Blogcip me han impedido actualizar el blog con la sistematicidad que hubiera querido. Pido disculpas y confío en que se estabilice el funcionamiento de este portal.